Hoy quiero hablarte

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Hoy puede ser el comienzo de algo maravilloso, y quiero entregar esta invitación exclusiva solo para ti.

Es un lugar inimaginable, que pocas personas logran acceder y se encuentra ubicado muy lejos, y es muy diferente al mundo en el cual te encuentras viviendo.

Es un lugar donde la perfección es lo único que se puede descubrir. Puedo entender que tal vez, te preguntes: ¿Perfección? ¿Es eso posible?

—Créelo, porque es posible. No dudes de mis palabras, porque cuando hablo desde lo profundo de mi corazón, solo puedo decir verdades. Y esta es una de ellas.

¿Te encuentras triste? ¡No, no me lo digas!

Solo cierra tus ojitos, confía en mí que no te abandonare, no te juzgare, estoy junto a ti, contigo sin importar el lugar en el cual te encuentres. Estoy, y ahí estaré pendiente de ti.

Hoy es un día normal para tu vida, pero será extraordinario para tu futuro y para tu corazón. Te amo ¿Lo sabias? Cada lagrima que derramas, haces que mi corazón lata fuertemente. Por eso en aquellas noches de soledad, he seleccionado las mejores estrellas para que iluminen la oscuridad de tu habitación y así encuentres paz en medio de una tormenta de emociones que no puedes lograr controlar.

Te amo y no me cansare de decírtelo. Te amé desde el primer día en el que te conocí. Te ame desde el día en el cual tus pequeñitas manos, y tus ojitos abrían lentamente buscando a quien mirar, estuve pendiente en ese momento y te abrace tan fuerte que te cubrí con mi preciosa sangre. Sangre de vida y de amor.

Pude notar en aquellos momentos, cuando comenzabas a caminar. Eras tan pequeña, pero estabas comportándote como una mujer. Te ame tanto aquel día, cuando tus primeros pasos decían presente mientras intentabas no caerte, tambaleándote de un lado a otro. Tu no temiste, y a pesar de la inestabilidad de tus pasos, seguiste caminando.

Y te caíste…

Te ame demasiado aquel día. Pude notar como habías quedado rendida y del cansancio te quedaste dormida.

No pude evitar hacer que la luna estuviera resplandeciente, porque realmente lograste que mi corazón latiera tan fuerte que, en esa noche tan oscura, y de luna nueva pasara a ser una luna llena y hermosa para que iluminara tu habitación desde la ventana, y así poder apreciar tu precioso rostro durmiente.

Aun recuerdo bien, los días pasaron de aquel suceso y aun querías seguir intentándolo. No pude evitar sentir tristeza al verte caer, tenías la valentía de intentar una y otra vez, a pesar de tus caídas, pero debía dejar que pudieras animarte, aunque no te dejaría sola porque en cada intento me encontraba dispuesto a cuidarte para que los pequeños golpes no te hicieran daño y así pudieras intentarlo una vez más.

Tu llorabas con tanta frustración, me decías—papi, ayúdame por favor, papi ayúdame a caminar, quiero caminar como todos caminan.

Hija mía, lo que más deseaba en ese momento era ayudarte, pero si lo hacía, cuando tú fueras más grande ibas a tener dificultades para poder caminar. Por eso estaba pendiente de que dieras tus primeros pasos, porque sabía que lo lograrías. Confiaba en tu amor y valentía como mujer.

La noche se hizo presente, y del cansancio quedaste rendida en la cama de tu habitación. Supe que antes de cerrar tus ojitos, en lo único que pensabas era en cada caída y muy dentro de ti dijiste que ya no querías volver a intentarlo, porque tenías miedo de lastimarte fuertemente y una dulce lagrima cayo de tus ojitos hermosos. Hija mía, te amé tanto ese día que no dormí, y me quedé velando por ti toda la noche, contemplando tu rostro y entregándote todo mi amor para que nuevas fuerzas pudieras tener al día siguiente, y pudieras intentar una vez más dar esos pasitos que tanto anhelabas.

La noche había pasado, no me aparte de tu lado por que con mi amor quería cuidar tus sueños, quería que así fuera y así por la mañana pudieses levantarte con ánimo y seguir intentando una vez mas cumplir aquel sueño de caminar. No dejaba de contemplar tu hermosa sonrisa, cuando mirabas hacia el techo de la sala mientras dabas tus primeros pasos, tambaleándote de un lado a otro, y casi en ese momento te caes, pero tus fuerzas fueron mayores y con valentía pudiste mantenerte de pie.

Ese día te amé hasta tal punto, que no pude contener mis lágrimas. Lloré tanto, que no pude controlarme. Por eso aquel día llovió con abundancia sobre tu habitación, y tu admirabas por la ventana aquel relámpago que lograba iluminar completamente tu habitación. Tu sonrisa logro alimentar por completo mi corazón. No temas hija mía, te amo tal como eres. No tengas miedo de contarme tus mas profundos sentimientos, porque mi amor por ti es grande y solo me importa verte feliz.

El tiempo pasaba rápidamente, y crecías con prisa. Convertida en toda una mujercita. Estuve pendiente de tus pasos como mujer, pero llegaron días malos en tu vida, en el que solo querías estar a solas en la oscuridad de tu habitación. Tus lagrimas sin poder contenerse, inundaban hasta los rincones de tu cuarto, tu vida había cambiado y el porque de tantas preguntas sin respuestas.

Estuve pendiente toda esa noche larga donde te encontrabas sola en tu habitación, pero no me has visto y tampoco me has querido hablar. Pero yo no podía retirarme, porque estaba ansioso por que pronunciaras mi nombre y me buscaras por los rincones de tu habitación. Yo estaba contigo en cada momento de esa noche larga, pero tu tristeza no te dejaba ver.

Déjame decirte que tus lagrimas no fueron en vano, escuche tus mas profundos sentimientos que guardabas solamente en lo profundo de tu ser.

He enviado a una personita muy especial, para que te amara tanto como yo te amo. Para que cuidara de ti, para que en cada segundo conquistara tu corazón. Para que en cada mañana te regalara un te amo.

Puedo entender que en ocasiones la vida puede ser confusa, pero quiero pedirte que seas valiente y te esfuerces en cada intento. Porque tengo guardado una hermosa promesa solamente para ti, porque TE AMO.

Con total seguridad puedo decir que vendrán días hermosos en tu vida, que la luz ha de llegar cuando menos lo pienses. Solo ten paciencia, tranquilidad porque yo estoy a tu lado.

Para finalizar esta carta, quiero decir lo siguiente:

En estos momentos difíciles de tu vida, quiero que seas como cuando eras chiquita. Que vuelvas a empezar a caminar, intentándolo una vez mas ¡SIEMPRE! Aun cayéndote, no tengas miedo, estaré contigo en cada intento. Cuidare de ti para que ninguna caída logre desplomarte. Solo una más, inténtalo.

Te amo demasiado, te amo y solo quiero contemplar tu bella sonrisa cada dia, cada noche.

Ahora eres una gran mujer, hermosa mujer y me regocijo en cómo te miras.

Una persona fue enviada para que cuidara de tu corazoncito, no temas la distancia ni de su amor. Porque a él lo conozco tanto como te conozco a ti. También he visto sus primeros pasos, y el no te hará daño. Solo quiere verte sonreír, como yo te quiero ver sonreír a ti.

No dejes de buscarme, yo siempre estaré a tu lado para cuando me necesites.

Te amo, te amé, te amaré. ¡Siempre, siempre, siempre!

Dulces sueños, y recuerda que te amo con todo mi corazón. Estaré esperando el día, para que te sientes junto a mí. Te amo hija mía.

Firma: Tu Padre Celestial

 

Escrito por Alejandro Larco, con mucho cariño y respeto para ti.
Dios te bendiga mucho, y que cuide siempre de ti hoy, mañana y siempre ♡

 

 

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Escrito por

Soñador, que cree en la vida, y en el crecimiento personal ♥

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