En este preciso momento, solo deseo hablarle a mi corazón que, desde hace un tiempo, no ha dejado de latir vigorosamente. Sin el miedo de poder expresar lo que algún día fue y será.  Son tus latidos que siempre me ha mantenido a pie, mostrándome por donde debía caminar.

De manera que, en el día de hoy deseo entregar esa libertad que trae consigo la tranquilidad, de permanecer de pie bajo las sombras de un corazón virtuoso dispuesto a entregar hasta lo mas profundo de su sentir.

Y así será, en la unión del latir y por siempre permanecerás a mi lado. Hasta la última gota, de tu asombroso ser. ❤

-Alejandro Larco