Si en algún momento entendí que dolor debia ser parte de mi vida, padre mío quisiera decirte que por ti, todo lo soportaría.

Pero es demasiado tarde para arrepentirme, hoy quisiera alzar mi voz para gritarte cuánto te amo y respeto, aunque no hayas sido mi padre del año, te diría hoy cuánto te extraño.

Y no es que quisiera finalizar está prosa, pero me desvoca desencadenar hasta la última gota de dolor, que por ti causo. La tristeza en mi corazón, hoy te amo y doy gracias a Dios por haberte encontrado, durante aquel año del 2011, y haberte expresado, aquello que creí que fue eliminado.

Me despido de ti padre amado, aunque te encuentres en el cielo, seguramente de la mano de aquel momento cuando un abrazo, pudo haber sido encuentro soñado. Te extraño.

Escrito por Alejandro Larco