Querido amigo […]

Amigo, he tomado una decisión para acabar con el sufrimiento que por años convive dentro de mí.  Y es muy simple, tal vez por mucho tiempo no he querido mirar la solución a años de discordia. Pero aquí estoy, confesando ante ti, por medio de esta carta mi dolor.

La verdad es que, las ganas de vivir desaparecen paulatinamente. No puedo evitar escribir estas palabras, tal vez una manera de desahogarme. ¿A quién más podría escribir esta carta? No se me ocurre a ninguna otra persona, que solo a ti, querido amigo. Palabras desoladas escondidas en este sobre, y que con el viento logro envolver para que a ti sea entregada. La vida arraso con desesperación mi camino, mis pasos cada vez son más pesados, y eso hace que me sea difícil poder caminar.

Querido amigo ... 06.09.2013 - FOTO 1

Muchos fueron los que me llamaron cobarde, y muy pocos los que quisieron abrazarme. A pesar de todo eso, he aprendido cosas de la vida, y puedo decir que el sufrimiento ha sido mi mejor compañía. Querido amigo, estas palabras son para ti. He intentado dejar de pensar, pero es inútil…

Te necesito. Mi angustia invade mi sentir, no permitiendo escapar de mi tortura. Deseo desde lo profundo de mi ser gritar tan fuerte, para que mis pensamientos se ahoguen en el abismo que hay entre mi vida, y la soledad.

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Primer día en Nueva York + Caminando por Chinatown

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Manhattan, NY (Fotografía por Alejandro Larco

Los primeros pasos realizados por las calles Neoyorquinas, quedé impactado por la gran circulación de automóviles que había. Eran las 11 de la mañana, del día martes 20 de junio. Primer día de verano, y ustedes podrán imaginar a que conlleva eso. A pesar de eso, el día se mostraba alegre, fresco y radiante.

No obstante, disfrutaba el recorrido del taxi hacia nuestro primer destino que sería el hotel. Edificios muy grandes, y el resplandecer de sus calles iluminadas completamente, hacían disfrutar mi visión, pensando que sería una gran aventura descubrir lo que esta ciudad Neoyorquina podría ofrecer.

Al llegar al hotel, luego de una ducha y relajarnos con mi esposa. Decidimos ir a recorrer la ciudad y nuestra primera parada fue ir a un restaurante, necesitábamos recargar las energías del viaje.

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