Renaciendo en sus brazos

Ensusbrazosrenacere

La primera vez que acepté a Jesús dentro de mí corazón, podía sentir como mi interior se estremecía al dar el primer paso y más importante de mi historia. “Mi bautismo”.

Sorprendido por el sentimiento encontrado de amor, y sabiendo que la vida me estaba ofreciendo una segunda oportunidad, de poder vivir dignamente. Mi felicidad no podía ocultarse, y podía entender que mi vida cambiaría por completo. Fue en ese momento que logre comprender el sentido de mi vida. Sin saberlo, estaba abriendo un nuevo amanecer en mi camino que oscuro se encontraba. Junto a Dios.

Aunque en el transcurso de mi camino, pequeñas grietas se encontraban haciéndome caer y sin poder reaccionar a tiempo. Una de esas grietas me hizo tropezar y caer en un profundo pozo ciego, obligando y desviándome de un camino dulce que Dios estaba formando para mí.

El lamento:

Fue en ese momento qué me di cuenta cuan perdido me encontraba, sintiéndome en un abismo sin salida. Fue en ese entonces cuando reaccioné a tiempo y decidí que ruta de mi camino volvería a tomar. Volver a emprender el camino que tanto deseaba, pero que gracias a la tormenta del mismo se me hacía difícil soportar.

¿Te sientes identificado?

Hoy es el día en que tienes que pensar; ¿En que parte del camino te encuentras? Dios pondrá sobre tus pies, su mano soberana para ir dándole forma a ese camino pecaminoso en el cual te encontrabas. Es tiempo de tomar una decisión sobre lo que tu pienses que es más importante hoy para tu vida, y como está formada tu realidad.

No debes de preocuparte si al analizar tu vida, encuentras un gran desorden. Ya que eso no será problema, porque mientras más desorden tengas en tu vida (aceptando tu realidad) más grande será el abraso que Dios tendrá para ti.

baby-20339_1280

Es el tiempo de renacer, volver a formar un nuevo camino. Y ese camino será dirigido por la mano soberana de un ser maravilloso, que nos ama y amará por siempre. Y ese amor nos convierte en nuevas personas cada día.

Como un bebe recién nacido, nos espera “Nuestro Padre Celestial” ansioso por querer abrasarnos y acobijar nuestro cuerpo en sus brazos. Dejémonos guiar por su amor y volvamos a nacer en su infinito amor.

 

Autor: Alejandro Larco

Anuncios

Huracán Harvey // Reflexión

HARVETREFLEXION
#FuerzaHouston

Luego de lo que ocurrió el fin de semana pasado con el huracán Harvey, vuelvo a la escritura. Y es necesario tocar este punto y hallar una reflexión en lo profundo de este gran suceso que impacto en la ciudad de Houston.

Cuando ocurren estos acontecimientos, donde el ser humano no tiene control sobre la situación, es cuando nos damos cuenta cuán importante es ser solidario con el prójimo. Es cuando valoramos nuestras vidas, la de nuestra familia, la de nuestros vecinos, cuando perdemos la vergüenza, y sentimos la necesidad completa de hacer algo por la sociedad.

De querer salvar una vida, sin importar si esto nos lleve a correr grandes riesgos. Perdemos el prejuicio de mirar de que raza, color, religión o si habla en otro idioma. Encontramos la manera de comunicarnos, porque lo único que importa en ese momento crucial es la de dar la mano a quien la necesite.

Pero ¿porque esperar a que suceda algo para cambiar nuestra manera de actuar?

Tal vez no halla respuestas para esta pregunta. Pero así, como cada individuo que decidió salvar la vida de alguien arriesgando la suya, o decidió ser voluntario en los centros de refugios trabajando más de 12 horas por los afectados, o aquellos que decidieron compartir la poca comida que tenían para beneficiar a los más necesitados, también tenemos la potestad de elegir cambiar nuestra manera de pensar, de actuar sobre otros en momentos donde el clima se encuentre estable.

Tal vez, sin esperar a que otra persona lo haga primero, dar los buenos días y sonreír a otro ser humano pueda de apoco cambiar la historia de este mundo. Y aunque suene cliché esta palabra, no me cansare de repetirla. “En la unión del ser humano hacia él prójimo, podremos encontrar la paz”. Aquella paz que encontramos al ayudar a otro ser.

Esto fue más que un pensamiento, tenía la necesidad de reflexionar sobre lo ocurrido y compartirlo con ustedes.

 

Alejandro Larco

Regálame otra oportunidad

Regálame otra oportunidad 08.26.2015 PNG

Cuán difícil nos resulta confiar, cuando sentimos que todo está perdido. Peor aún es cuando depositamos nuestro último aliento, en alguien que nos dio la espalda. Sigo pensando que si en algún momento de la vida, algún libro fuese publicado explicando de varias maneras cómo curar las heridas que se encuentran en lo profundo del ser, soy consciente que, ese libro valdría millones de dólares.

Este mensaje logré comprenderlo una noche, cuando me encontraba en el sofá bebiendo un Martini que no me hacía efecto. No pude evitar abrir el Whisky que mi abuelo guardaba para una ocasión especial.

Necesitaba olvidar las heridas y la soledad que siempre me acompañaba en el largo peregrinaje de mi vida. Muchas veces me esforzaba en mantener mi mente en blanco (lo único valioso que tenía en la vida).

Es tarde para lamentarse, pero… ¿Por qué no valoré ese maravilloso regalo que la vida me ofreció?

En ese momento, mi única respuesta fue… Y es que el sufrimiento durante años (al percibir que todo cambiaba), no pude valorarlo y se me escapó de las manos. Me cansé de soñar, me cansé de pensar. Mi mente y pensamientos invadieron mi vida radicalmente. Me destruyeron poco a poco, sin saber qué hacer. Creer en Dios se  ha convertido en un martirio. Creer, confiar… está lejos de mis nuevos planes. Aunque alguna vez en mi corta vida pude hacerlo.

¿Quién soy? ¿Qué es lo que quiero para mi vida? Muchas preguntas, ninguna respuesta.

Despertar de esta tormenta es lo único que deseo. Despertar y abrazar la realidad de mi vida. Enfrentar mis temores, miedos y fracasos. Estoy cansado de fracasar. ¿Cuándo se terminará todo este sufrimiento?

Solo escucha mi voz que desespera al intentar escucharte. Dame otra oportunidad ¡Quiero volver a Intentarlo!

Nota del autor: Estas palabras fueron escritas en un momento de la vida, en cual no comprendía mi existencia. Donde no podía controlar mis pensamientos y necesitaba respuestas para ubicar mis pasos en el camino que la vida misma quisiera que estuviera. Dándome cuenta, que nunca es tarde para volver a intentarlo.

Lagrima de un Corazón

lagrima de un corazon

Una lágrima cae en lo profundo de mi corazón, sin dejar rastros ni huellas, solo una ruta que logra recorrer todo mi ser (todo mi cuerpo), cuyas heridas son encontradas por una lágrima sin destino. Así me encuentro hoy, por el desconocimiento de la vida. No logro comprender las rutas, los caminos que pasan por mis pies.

Todo esto no tiene sentido—pienso.

Mis lágrimas no dejan de cesar, siento que no puedo continuar. Cierro mis ojos sin querer pensar, para poder esquivar mi realidad.

Cierro mis ojos, abro mi hermosa y fiel biblia —que siempre está atenta a mis necesidades como mi fiel compañera, y encuentro las siguientes palabras: Sigue leyendo “Lagrima de un Corazón”